Junto a Las Patronas, Las Madres Centroamericanas Celebran #15AñosDeResistencia Activa

     

Texto: Bárbara Sostaita

En el 1995, la Doña Leonila Vázquez Alvízar y sus hijas comenzaron un ministerio enfocado en alimentar a los migrantes centroamericanos. Conocidas alrededor del mundo como Las Patronas, las mujeres cocinan y reparten a diario comida y agua para las personas a bordo del tren conocido como La Bestia.

Pasando una noche en el albergue de Las Patronas durante su viaje en busca de sus hijos desaparecidos, Rubén Figueroa del Movimiento Migrante Mesoamericano insistió que “es obligatorio que las Madres Centroamericanas descansen aquí, donde también descansan sus hijos migrantes.” Reposándose en el hogar donde miles de migrantes reciben refugio durante sus viajes al norte, las Madres Centroamericanas y Las Patronas cultivaron un fuerte sentido de colectividad.

Norma Romero Vásquez, coordinadora de Las Patronas, nos dio la bienvenida, invitando a las madres que se sientan en familia, porque “aquí no hay muros y no existen las divisiones que los seres humanos han creado.” Las Patronas asumen el rol de madre para muchos migrantes centroamericanos, aceptando la responsabilidad de cuidar, alimentar, y curar a personas vulnerables a la negligencia estatal y el narcotráfico. Cuando comenzaron a distribuirle comida a migrantes huyendo la pobreza y la violencia, era ilegal ofrecerle ayuda a los migrantes en México. Hoy en día, la ayuda humanitaria sigue siendo criminalizada, evidente por el arresto de activistas de Pueblo Sin Fronteras este verano por cargos de trata de personas. Como en el 1995, el trabajo de las Patronas es resistencia activa, una insurgencia materna.

Las Madres Centroamericanas se turnaron agradeciendo a Las Patronas por su hospitalidad y por el santuario que le proveen a los migrantes como sus hijos. El ministerio de Las Patronas nos enseña que la resistencia no solo se desarrolla fuera de los edificios gubernamentales y en las protestas callejeras, sino que también se manifiesta en la cocina y el hogar, en las prácticas de cuidado y refugio, al ver la humanidad en una persona que el estado considera criminal y desechable. En un ambiente intimo y como entre familia, las Madres Centroamericanas y Las Patronas compartieron estrategias y leyendas de la lucha, celebrando a ese espíritu maternal que se niega rechazar a una persona necesitada.

Norma nos despidió asegurándonos que, “entendemos su dolor, porque también somos mamas. Estamos con ustedes, seguiremos estando con ustedes, y si ustedes no se cansan, nosotras tampoco nos vamos a cansar.”

There are 4 comments

Deja un comentario

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios .