MMM

Testimonio de un largo dia en el “albergue” para migrantes en la Ciudad de México

Por: Claudia León

Ha sido un día largo, lleno de rabia, indignación, miedo e incertidumbre, adrenalina, admiración y orgullo de lo que logramos hacer mis compañeras y compañeros, defensores y migrantes, que fueron agredidos y víctimas de detención arbitraria, con un despliegue policíaco justo a las afueras del espacio donde supuestamente se brinda albergue a las personas migrantes que viajan en un Éxodo que parece no acabar, al igual que la violencia que lo motiva.

Screenshot_20190215-174710_Twitter~2

Me duele la panza, la cabeza, me siento agotada y no puedo dormir (¡a pesar de un examen que debo presentar mañana!), pues las imágenes del día se continúan reproduciendo en mi mente, llenándome de rabia y preocupación.
Hoy, a lo largo del día, además de la violencia directa contra mis compañeros y personas migrantes, que delante de mi fueron arremetidas por una decena de policías que de repente se duplicó, golpeando, asfixiando y arrastrando a quienes un minuto atrás estaban junto a mí, justo cuando conversábamos de lo que estaba sucediendo en el Deportivo que se habilitó como albergue, dando testimonio de las detenciones arbitrarias de hace unas horas antes contra otros migrantes, incluso una familia con 3 niños, el desprecio y discriminación con la que estaban tratando a las personas la misma funcionaria pública encargada de gestionar ese albergue, la evidente criminalización contra los migrantes por la cantidad de patrullas y policías que intentaban limpiar la calle de las personas a quienes habían expulsado del espacio, bajo el pretexto de que ya tenían más de 10 días ahí y que el reglamento no les permitía estar más, a pesar de que muchos migrantes señalaban tener menos días. A esto, es importante añadir los testimonios del grupo de personas de la comunidad LGBTI que expresaron sentirse rechazadas y hostigadas, algunas expulsadas y otras sin siquiera saber donde carajos hacer sus necesidades básicas dentro del albergue, pues ni siquiera contaban con un espacio diferenciado para ellas, siendo burla de las mismas autoridades y policías resguardando el lugar.

 

 

 

Y en medio de esta realidad ya de por sí hostil, y a raíz de la detención arbitraria de nuestro compañero defensor y un chico migrante, quien minutos antes había convocado a las personas con las que viajaba en lo que conocemos como Caravana, a una reunión para organizar su salida el día de mañana de ese lugar, de la Ciudad de México, porque la gente se siente engañada con las tarjetas que les da Migración, pues parece que no sirven ni siquiera para evitar que les detengan y les lleven a un centro de detención, fue que el hostigamiento e intimidación por parte de agentes del INM no cesó en el transcurso del día.

En los mismos separos de los Juzgados, estaban ahí presentes personas del INM, un par vestidas de civiles que no quisieron identificarse porque supuestamente no tenían por qué hacerlo, y que estuvieron afuera esperando, intimidando, sacándonos fotografías, como por unas 5 o 6 horas, esperando a llevarse a los migrantes en cuanto salieran, mismos a los que la policía había detenido arbitrariamente hace unas horas en su presencia y complicidad.

Para nuestra sorpresa, llegamos para seguir el caso de nuestros dos compañeros detenidos que al final, resultó en destapar la cloaca de las detenciones arbitrarias orquestadas desde el Deportivo. Se logró la liberación de seis personas, cinco de ellas migrantes. Sin embargo, a la mujer que estaba con sus tres hijos pequeños ya se la había llevado Migración, a pesar de que uno de los niños resulta ser de origen mexicano. Uno de los liberados era su papá, de nacionalidad Centroamericana.

IMG-20190215-WA0014

Estaban libres. Los cargos que se les atribuía absurdos. Seguramente sólo se trata de un intento de criminalizar su propia organización política: Hacer ruido, promover protestas, organizar a la gente al interior del albergue… fumar marihuana o tomar afuera del Deportivo… Esto último se desmitificó con la evaluación de un médico, que no encontró indicios ni de consumo de marihuana ni de alcohol.

Sin embargo, la batalla no terminó ahí, pues seguía la lucha contra la gente de Migración que tenían toda la intención de llevarse a los migrantes a la Estación Migratoria de Iztapalapa… Lo cual prácticamente implica una deportación rápida y segura.

Hubieron momentos de mucho estrés e intimidación por parte de ellos, incluso comentarios desacreditando la labor de defensa de derechos, o de por qué no mejor defendíamos a mexicanos.

Mis compañeros y yo, cuidamos de ellos y no permitimos que se los llevaran. De repente los separos se habían convertido en nuestro refugio, en el de ellos, donde no íbamos a permitir una detención más, irónicamente.

Y fue gracias a lo que se movió en redes sociales, a la cobertura mediática, a ciertas llamadas para mover algunas cuestiones políticamente, a los compañeros que desde fuera se movieron con medidas cautelares, con el mentado Mecanismo Nacional de Protección que a veces olvido que puede tener un beneficio, gracias a quienes fueron a solidarizarse a los separos y a esperarnos a mis compañeros y a los migrantes durante el proceso de levantar quejas y denuncias… Gracias a todo este cúmulo de fuerzas y esfuerzos, los agentes de Migración que se encontraba afuera esperando ya con una camioneta antimotines de la Policía, se fue. O quizás fue el hecho de que nosotros no nos cansamos y resistimos en ese extraño santuario donde no podían tocar a los migrantes ni a nosotros.
Los chicos salieron, y la lucha siguió en poder regresarles con sus familias, con sus compañeros, asegurarnos de que pudieran llegar con los suyos para continuar el viaje…

Y ahora la preocupación está en si no les volverán a molestar, a agredir, si en el camino, ellos o alguien más, volverá a pasar por lo mismo… En medio de una política que se intenta vender mediáticamente como humana, diferente a las prácticas persecutorias de la administración pasada, pero que con este tipo de situaciones y otras más que ya se han ido develando a lo largo del andar de miles de migrantes, sigue generando ese mismo sentimiento de indignación y desesperanza.

Gracias Magui Nuñez y Cristobal Sanchez por su fortaleza y el no claudicar para permanecer a lado de los migrantes, Mariana Zaragoza y las PRAMIs por estar al tanto en cada momento y ver con el corazón, a los compañeros Jorge A. Andrade y Andrea González por quedarse hasta el final, aguantar y hacer paro, London Pablo Mexico porque a pesar de que eres un sentidote sigues acompañando este caminar, así como a mi equipo del Servicio Jesuita y a San Ignacio de Loyola que me acompañaron desde la distancia…

Porque la neta, que pinche día tan más largo y espero que al menos escribir este mensaje me haga dormir pronto… Para seguir luchando contra los malos gobiernos…. ¡Ah! ¡Y levantarme para mi examen!

0 comments on “Testimonio de un largo dia en el “albergue” para migrantes en la Ciudad de México

Deja un comentario

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

This site uses Akismet to reduce spam. Learn how your comment data is processed.

A %d blogueros les gusta esto: